Quisiera saber la verdad
Al ir leyendo en todo este entramado de formas en las que se transmutan pensares en expresiones mutuas, no me ha quedado más que el sabor de boca agrío.
No es por desprestigiar el trabajo de unos o de otros, pues en este mundo de la escritura me incluyo a mi también, y sin dudas a partir del momento en el que compare las redes sociales y el común denominador de la población, sea joven o vieja, donde descubrí que todo había acabado para mí, no había mayor desilusión en que a lo que me dedicaría sería sin dudas un dolor en mi pecho que no me dejaría del todo continuar frente a lo que en verdad quería, por lo que me encontré en ese momento de inestabilidad, que solo me hace continuar sin al parecer un destino al que quiero llegar.
Escuché un sin número de veces el que sería lo que realmente daría dinero y qué no lo haría, resguardándome aún más en que debía hacer de mi pasión lo que me diera el dinero que esperaban que yo hiciera; nunca lo dijeron directamente, pero lo notaba por conversaciones con personas ajenas, a las que siempre hacían notar mis habilidades para lo que daría dinero, más no para lo que no lo hacía. Estaría equivocado y con un sesgo tal vez porque me dedique siempre a pensar en los demás, y de cierta forma también esas personas me hacían sentir que era egoísta -un tanto paradójico la verdad-, pero de todas formas en este punto me encuentro, y me he dado muchos golpes de pecho en mi corta vida, pues ¿de lo que se ama se puede vivir? no lo creo en su totalidad, más bien pienso que por lo que amas vives, más no por lo que haces, me he dado cuenta ahora; de todas formas me quedó con ese sabor agrío en mi boca.
A lo largo de todo este camino -que no diré cual exactamente-, he conocido personas en mi vida, las cuales en este momento las recuerdo una a una por especialidades que marcaron en mi algún punto de relevancia tal para ser los síntomas que ahora me acogen en el día y la noche, no hablo de enfermedades, sino más bien de el vivir como un conjunto de expresiones o síntomas de la misma vida que se lleva. Me gustaría preguntarle a alguien el qué es eso que los mueve, qué es eso que los hace continuamente verse tan fuertes y valerosos, pero llegó a la conclusión que deben estar igual que yo, solo que no lo comparten, pues las personas que creía generalmente tranquilas y con un ritmo de vida objetiva, al momento de yo darme la oportunidad de conversar con ellas me doy cuenta que son personas como yo, solo que han decidido llevar ese semblante de seguridad todo el tiempo, pues todos fuimos traídos a este mundo cómo dios no trajo, ¿no?. Sí.
Una de las personas más importantes en mi vida me dijo que solo era cuestión de seguir, que ya la vida sabría en que ir poniéndome, y por otro lado la IA me dijo que no tenía una estructura clara de lo que yo quería, de tener un proyecto personal o de alguna forma tener malos hábitos, y mi psicólogo ha sido por otro lado una guía hacía mis emociones impresionantes, dejándome claro que sí, la vida es de un constante conversión de lo que se siente y se vive sintiendo, lo curioso es que todos estos personajes tienen razón, no puedo refutarle a uno lo otro y lo otro al nadie, están en lo cierto, pero entra eso que digo, y ahora, ¿qué carajos pienso yo?
Podría terminar por totalmente acabar con una frase como punchline esta reflexión o artículo breve, o como quiera ser llamado para quien lo lea, por qué no lo sé realmente, y sí, no negaré que continuaré, no negaré que tengo un gran proyecto personal y no negaré que acepto y practico diariamente lo que mi psicoterapeuta me recomienda, he oído a todos y tienen razón, ¿qué me falta entonces si práctico todo los consejos a diario? Nunca paro, al parecer, y cuando es el momento de quedarme quieto, me entra ese tic de hacer algo, no puedo parar y eso me tiene escribiendo en este momento, también debe ser por el modo en el que acostumbré a mi mente a trabajar, siendo lo que escribo en este momento una forma de record o grabación en el tiempo para yo poder hacer las veces de mi propio Jung y psicoanalizarme, pues siendo realistas a nadie le importa más esto que a mi mismo, no busco opinión o respuesta a esto, y así tal vez se quede mi movimiento a la acción dejó de ser la opinión hace mucho, desde que me enteré como la cigüeña y dios me trajeron al mundo, vaya; temas es los que hay pa’ echar lora. Volviendo a Jung me he dado cuenta cómo de distintos modos cómo ahora vivo en pro de tener mis valores y principios con respecto a mis vivencias, más no por religiones o pecados originales que me hayan sido heredados por el simple hecho de nacer o existir, cosa que hallo terrorífica, ¿cómo es posible que un bebé nazca siendo de por sí un monstruo o un pecador? Ese tipo de creencia me deja no como un ser poderoso hecho por un creador que ama como lo haría la idealización de un padre en la tierra, pues este es más bien un dios que define el amor como de la misma forma nos ha creado, no de la forma que nos presentan libros editados generacionalmente por medios de versiones y traducciones, de ese modo no creo que dios se defina como amor, más bien es un dios experimental y observador, creador, no lo negaré, y de otra forma es paciente. Espero no sea tomado esto como blasfemia, sino más bien como mis cuestionamientos, no ataco, ni defiendo nada realmente, solo soy un individuo que piensa y come y trabaja como los demás.
¿Ahora qué?
Pues, continuar, ya decía Seneca que creyeras en tu dios, el que fuera y que también sea el que late en tu corazón y tu pecho, lo cual pienso que es verdad, añadiendo que ese dios es por el que debo regirme y luchar me pusieron por ese lado el ducto por el cual moverme. Entonces mi dios es el que me está viendo en este momento escribiendo esto, y así como lo hago yo, debe sentirse estúpido, pues ¿que está haciendo este pobre hombre dejando de dormir imprimiendo letras digítales? Desearía tener esa cigüeña de nuevo, cogerla por las plumas e insertarla en una estaca de filo gastado, que sienta ese dolor de haber hecho tal alegoría al traer un ser desprovisto de la capacidad de comprenderse y ser comprendido por los demás, por otro lado, ser que también hace el bien, y al verse inundado por ese bien moral que se ha armado, lo tiene en este momento atorado y atascado en este punto de la promesa que en oraciones le pidió a dios fuera dirigido durante su vida; sórdida confesión, me da hasta vómito.
Entonces, por lo que quiero dejar este record o grabación:
Andrés del futuro que releerá esto:
¿Lo que acaba de escribir es una completa cagada? Si es así, deje el borrador y publique, si es una epifanía de chispa divina relea y reflexione, no publique.
¡Publicado!


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